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El atril

 

En la penumbra de los focos

en el escenario

aquella noche

una procesión de hormigas

rojas y negras, blancas y amarillas

repetían

“Andalucía, a lo largo de su historia, ha forjado...”

-aplausos.

“Andalucía ha compilado un rico acervo cultural...”

-más aplausos.

“Esta síntesis perfila una personalidad andaluza...”

Detrás de la mesa de la opulencia

se rompen los sueños, incluso los que no se han

construido.

En el atril, de nuevo aquel viejo atril

que hoy sostiene al Régimen

las hormigas rojas y negras, blancas y amarillas

repiten ante los Mercaderes del Viejo Testamento.

Son rostros conocidos

forjados en la sobremesa

donde el opio de la palabra

toma forma de estercolero.

Los sueños, incluso los que no se han construido,

se van rompiendo.

En la puerta, el hombre del sombrero negro

repasa la lista:

diez hormigas negras, veinte rojas, cuatro amarillas.

En los aledaños del teatro, en los callejones

de la ciudad,

en los graffiti inconexos, un archipiélago de islas

se hace continente

Los que dijeron no desde el atril, los que gritaron

no desde la calle,

los que aullaron no mientras se escribía su cese,

sacaron a la luz la farsa.

Frente a la mesa de la opulencia

los hambrientos de justicia

derriban muros y construyen sueños.

 

 

Violeta Sorroche Puga, Almería, 11 de febrero de 2007

 

 

 

Hoy pensando todo el tiempo mi/la

hoy sudando como un perro

me di cuenta mi amor que todo no era perfecto

Hoy he visto mi locura

el dinero mi amor es lo que no cura

solo trae desamor odio y mucha basura

Compren compren compren, esa es la locura

compren compren compren sin miedo a la factura

de que puedas pagar depende de tu locura

Hoy viendo la tele mi amor, sí mi amor

he visto cuanto delincuente mi amor

de traje caro y mucha distinción

Les dije a esos hombres mi amor, sí mi amor

que tengan un poco de sentimiento, mi amor

pero me di cuenta de que eran de cartón

Compren compren compren no dejen de comprar

compren compren compren hasta hipotecar

su vida su mundo y hasta su realidad

El mundo se ha vuelto muy loco mi amor,

engendra una especie de vida humana superior

experimentados en hacerlo todo peor

especialistas en hacer exterminar todo a tu alrededor

animales humanos, el mejor depredador

 

Antonio Rodri