El bipartidismo es el monopolio: dos siempre pactan. El tercero es la discordia, dicen, pero lo necesitamos para confrontar. El policía bueno y el malo, los dos policías, ¿dónde está el cariño?
Es lo que se lleva, una representación de la realidad, pero esa no es la realidad. Sirve para escribir y para contar, pero eso no basta.
Todos sabemos del primer y tercer mundo, pero el segundo nos lo han robado, dónde está.
En el término medio está la virtud, el tripartito echó a Aznar, viva el tres por cuatro, las bulerías. Quiero grabar en galletas gordas de cinta magnética, con buenos altavoces, buen vino, no una simulación, sino la realidad misma. Lo digital es sólo para hacerse una idea, pero lo seguiremos utilizando si no hay otra manera, la música es más importante, aunque sea digital.
La música son cuerdas, metales que vibran, maderas. Antes se grababa y reproducía en materiales de la misma familia, altavoces de madera, bobinados de cobre. Ahora en ordenadores y altavoces de plástico, no suena bien, entre el día y la noche está el atardecer, el amanecer, muchos matices que se pierden. Arden los bosques.
La religión más antigua es el judaísmo, no es ni binaria, sólo Yhavé. La musulmana ya tiene el dos, Alá y su profeta. La cristiana es la más fuerte, es ternaria, la Virgen, el niño y San José, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. De las religiones orientales no sabemos nada.