Mentira, verdad, dentro, fuera, el color de la noche. Tengo tantas cosas que decir que no digo ninguna. Hablar por hablar, tengo tanto que callar que escribiré para liberarme. El peso de la duda, el filo de la luz, andamos buscando buscadores por el camino. Lo bueno, lo malo, estoy harto de tanto equilibrio. Me desespero en un desfiladero. Empiezo a odiar las canciones que hablan de hacer una canción, lo hice en una de mis primeras y en una de las últimas: “quisiera hacerte una canción feliz”. Todo el mundo feliz, todo el mundo entregado al final del concierto. Recoges tu camisa, tu cuota de sudor, tu cuota de mercado. ¿Se puede partir la felicidad en trozos pequeños para repartirla mejor? Una explosión que te baña los huesos, una llamada urgente, planta 8, plan X, para poder comprender.
La impotencia ante el mundo. El valor de un paso. En medio de la multitud, en medio del viento un ojo te mira, un solo ojo te mira, tú lo ves. Una persona, una sola persona te ama, tú la amas también. Hierve el caldo entre las células, una célula oye, con un solo oido. Comunicación. Nada, voy a hacer una canción