¿ME DICES LA HORA?

18 de Septiembre del 2006, me levanto a prepararle el desayuno a mi hijo, aunque estamos aún en verano, es noche cerrada, me acuerdo de la letra de John Lennon: “y no te dedicarán tiempo alguno en vez de dedicártelo todo”.

¿Me dices la hora? Es que hay que saberla, la hora hay que saberla. Despierta, mi niño, ¿me das tu corazón? ¿me lo das? Es que el corazón es para darlo.

Otra vez han cambiado la hora, yo no entiendo porqué. ¿No es más fácil cambiar los horarios? Adiós, que pases buen día en la fábrica de niños.

BALADA DE LAS HORAS MUERTAS

Mientras la gente duerme

los gangsters ajustan las cuentas

en los callejones

notarios ilustres maquinan

sus operaciones

registradores vuelven a medir

todos los rincones

los sinhogar trazan el mapa

de los cartones

donde tienen que vivir

 

Mientras la gente duerme

los banqueros sueñan con números

casi perfectos

compañías filtran la entrada

de los proyectos

los montes mueren en las manos

de arquitectos

la orquesta del dinero ensaya

su concierto improvisao

 

Mientras la gente duerme

los trenes tienen que pararse

en las estaciones

acuden poetas malditos

y escritores de guiones

a buscar a esa hora de la nada

inspiraciones

las despedidas son interminables

dos corazones que nunca se separan

 

Mientras tú duermes

yo desvelo tus deseos

pegado a ti siento

el botón del universo

Cuando despierto

me asombro y te beso

tu cara tan cerca

la sorpresa de la luz

tus cejas abiertas

 

Y medio dormido

me abrazo a tus sueños