El mundo se divide en tierra, mar y aire, como el Flamenco en toque, cante y baile. El fuego está por dentro, no se ve, dicen las religiones poderosas, pero yo no me lo creo.
La tierra está está ya repartida después de las guerras mundiales, una raya por aquí y esto pa mí y esto pa ti, siempre que hagas lo que me conviene a mí. Las playas son de todos, pero cuando nos dejan ir ya no se cabe. Para llegar a la playa compramos un mapa en la gasolinera.
Nos enseñaron en la escuela que el agua es siempre la misma, que se evapora, se hiela y se condensa , siempre la misma, y además es de todos, pero eso ya no vale. Las corporaciones se la están apropiando, dicen ahora que el agua escasea y te lo demuestran, ya cuesta más cara que el vino en las gasolineras.
Os podéis imaginar lo que voy a decir del aire: dentro de nada nos lo venderán en bolsitas, y el que no tenga dinero que trague humo, o sea, que hay que ir ahorrando. Por supuesto que las bolsitas se venderán en las gasolineras.
Y el pan ya se fabrica y se vende en las gasolineras, qué asco. Como dice Jodorowsky, hasta que no lo destrocemos todo no vamos a empezar a cambiar. Como dice Jodorowsky, hay que joderse.
en la gasolinera
una mariposa amarilla
¿Qué haces tú aquí?
¿Qué hago yo aquí?
Entre charcos
De agua y aceite
altavoces cascados
Sonando muy fuerte
¿Qué hago yo aquí?
Un deportista
de sonrisa muy blanca
no paraba de gritar
“me han tratado mal”
“me han tratado mal”
Me encontré
en la gasolinera
con el rastro de mis huesos
entre sonrisas de perro
y ceniceros
vaciados por el suelo
acordándome de ti
Me dijo
la mariposa amarilla
“tengo que seguir”
“tengo que seguir”
pero yo sé
que pensaba otra cosa
¿Qué haces tú aquí?
¿Qué hago yo aquí?