La travesía. Intentando vivir de la música mientras se tienen que hacer otras cosas para vivir.
Los renombrados Veneno y La leyenda del tiempo fueron dos desastres, nadie los entendió y en su momento no dieron un duro. Veneno funcionó comercialmente bien muy a la larga, pero el disco de Camarón ni eso: cuando el de la Isla murió no se habían llegado a vender diez mil copias. Así que Kiko tiene que iniciar una huida hacia delante, no sabe como llegar al público, y se dedica a probar. Serán tiempos de búsqueda, de intentos.
En plena Movida se va a Madrid para grabar su primer disco en solitario, (Seré mecánico por ti, 1981) muy alejado del anterior, aunque notable. El resultado es un hijo bastardo del momento, de la movida, pero sin negar del todo al sur. Iba a ser un disco comic, una aventura gráfica además de musical, pero se queda sólo en la portada de Cesepe. Igual que el sonido que parece apuntado, pero no decidido, y uno no sabe qué pensar.
Esas dudas no existen tres años después y Kiko tira por el camino que le es más extraño: Si tú, si yo, (1984) un maxisingle de tres canciones que ni siquiera parece suyo. Aunque Raimundo lo acompaña los sintetizadores dominan el sonido plenamente ochentero, sin nada que apunte a Sevilla. Destaca la aportación de Martirio en las voces, y hay una buena canción como Algo tuyo, pero el resultado es el de un juego del momento.
Todavía tiene que haber más tiros al aire. Pequeño Salvaje (1987) es otro cambio de dirección, y de nuevo tiene mucho que ver con la música de su época. Quiere tener algo de Bowie en la voz y la interpretación, algunas guitarras que recuerdan a Dire Staits... pero sin que haya nadie que sepa lograr tales sonidos. Las canciones tampoco son las mejores que Kiko ha compuesto. Da la sensación, llegados a este disco, que Kiko intenta infructuosamente ser comercial fijándose en su época, pero se traiciona a si mismo. Irónicamente resulta que cuando nadie lo entendía hacía mejores canciones.
En esta sucesión de intentos El pueblo guapeao (1989) es un punto y aparte. Ya en esos tiempos se reconocía el mérito que tuvo aquel disco del 77, y aquello suponía la vuelta. Sin Rafael Amador y sin Ricardo Pachón, pero la vuelta de Veneno. Lo que ocurre aquí es que directamente la producción musical no existe y las mezclas no se llegan a hacer. No es un disco, en realidad el resultado final es una maqueta.

Kiko llegó en aquellos años a pensar en dejar la música. Este último traspiés es descorazonador, pero le da una nueva forma de encarar como hacer un disco. Ya por aquellos años había conseguido un trabajo fijo que alejaba las necesidades económicas. Eso, unido a su experiencia, le da la estabilidad para poderse parar, para decir: voy a hacer un disco, pero sólo si es el que yo quiero.

Por fechas
1982 Publica su primer LP en solitario, Seré mecánico por ti, producido por José Luis de Carlos. 1984 Cae en el tecno con Si tú, si yo, su último trabajo para CBS. 1985 Colabora con el programa la Bola de Cristal" de TVE. 1986 Produce Estoy mala, primer LP de Martirio, pero ni esto le da para comer. Así que comienza a trabajar como Coordinador de Actividades Culturales en la Diputación de Sevilla. Estará allí durante seis años. 1987 Graba Pequeño salvaje para Nuevos Medios, producido por él mismo. 1989 Se edita El pueblo guapeao, segundo LP de Veneno, producido junto a Carlos Martos y publicado por Twins.